St Peter's Pool, la postal
Cerca de Marsaxlokk, al sureste, una piscina natural excavada en una losa de caliza plana, con un agua de transparencia rara y trampolines improvisados en la roca. Es el sitio más fotografiado de la isla después del Blue Lagoon, y se llena en consecuencia entre las once y las cuatro en verano. A primera hora de la mañana lo tienes casi para ti. No hay sombra, ni quiosco, ni socorrista: te lo llevas todo.
Cómo llegar, el punto delicado
Ningún autobús llega directamente a St Peter's Pool. Desde Marsaxlokk contad treinta o cuarenta minutos andando por una pista sin sombra, o un taxi que os deja al final del camino. Muchos grupos van en quad o en moto alquilados por el día. El último tramo se hace a pie sobre roca irregular: las chanclas no bastan.
Ghar Lapsi, la cala de los malteses
En la costa sur, bajo los acantilados de Dingli. Más discreta, más resguardada, con una pequeña estructura escalonada tallada en la roca para entrar al agua y un restaurante justo encima. Es un sitio donde te cruzas con familias maltesas en lugar de turistas, lo que dice bastante. El agua se mantiene tranquila incluso cuando el mar se mueve en otras partes.
Wied il-Ghasri, la grieta de Gozo
En la costa norte de Gozo, una hendidura estrecha entre dos acantilados con una playa de cantos de pocos metros de ancho al fondo. Se baja por una escalera tallada en la piedra. Es el lugar más espectacular del archipiélago y el menos adecuado para un grupo grande: con diez personas está lleno. Evitadlo con mar movido, el oleaje se cuela directo en la grieta.
Qué llevar
Escarpines, innegociable: la roca corta y a veces está cubierta de erizos. Agua, porque allí no hay nada. Crema solar y algo para hacer sombra, porque natural no hay ninguna. Y efectivo si contáis con un food truck, que no siempre acepta tarjeta.
Las normas de seguridad que cuentan
Ninguno de estos sitios tiene socorrista. Los trampolines de St Peter's Pool son naturales, así que la profundidad varía con la marea y el punto: nadie salta sin haberlo comprobado antes a nado. Se entra y se sale sobre roca mojada, y ahí es donde se tuercen los tobillos. Y con mar formado, las calas expuestas se vuelven peligrosas muy rápido.
