Ksamil, la más conocida y la más equipada
Ksamil es la imagen que todo el mundo tiene de Albania: agua transparente, cuatro islotes a distancia de nado, arena clara. Es también el tramo más urbanizado de la costa, con beach clubs, hamacas de alquiler y música que sube a última hora de la tarde. La otra cara: en julio y agosto está llena a las nueve. Si vienes por el ambiente, es perfecta. Si buscas calma, hay que mirar más al norte.
Dhermi y Jale, donde la música es más fuerte
Dhermi tiene la noche más seria de la Riviera fuera de Sarandë. Sus beach clubs funcionan todo el verano y es donde aterrizan los festivales, con Kala a la cabeza a principios de junio. Jale, al lado, es la playa de los campings y del público joven, más cruda y más barata. Ambas están a tres horas de carretera de Sarandë: no se va una tarde, se va varios días.
Gjipe y Borsh, para lo contrario exacto
Gjipe hay que ganársela: se deja el coche arriba y se baja un cañón a pie, o se llega en barco. Allí no hay casi nada, y por eso se va. Borsh es la playa más larga de Albania, kilómetros de cantos rodados con muy poca gente incluso en agosto. Ninguna tiene vida nocturna, y meterlas en el mismo plan que una noche en Sarandë no tiene sentido: son días aparte.
El criterio real: la distancia desde Sarandë
Es lo que lo decide todo, y lo que las listas de playas nunca dicen. Ksamil está a veinte minutos y se combina con una noche en Sarandë esa misma tarde. Himara está a hora y media. Dhermi, Jale y Gjipe están a dos horas y media o tres, por una carretera de montaña que no se hace rápido y menos de noche. La playa que eliges decide dónde duermes, no al revés.
