La diferencia horaria, país por país
Cero con España peninsular, Francia, Italia, Alemania, Bélgica, Suiza y Países Bajos. Una hora por delante del Reino Unido e Irlanda, y también de Canarias. Malta cambia la hora en las mismas fechas que el resto de la Unión Europea, el último domingo de marzo y el último domingo de octubre, así que la diferencia se mantiene todo el año.
Qué cambia al llegar
Nada en lo físico: no hay jet lag entre España y Malta. Lo que cambia son los horarios locales. Se cena antes que en España, sobre las ocho o las nueve, y las cocinas cierran pronto. Si llegas con horario español de cenar a las diez, te vas a encontrar cocinas cerradas. Ese es el verdadero ajuste.
Noches y reloj
La noche maltesa va tarde para el norte de Europa pero no para un español. Los bares se llenan sobre las once, las discotecas de Paceville no se animan antes de la una y casi todas cierran sobre las cuatro. Es decir: se sale a la misma hora que en España, pero se acaba antes. No esperes que nada siga abierto a las seis de la mañana.
Vuelos, salida del hotel y la vuelta
Aquí es donde pilla a la gente. Un vuelo a las siete de la mañana significa salir del hotel sobre las cinco, después de una noche que ha acabado a las cuatro. La última noche de un viaje a Malta es en la que conviene ser sensato. La hora del billete siempre es la local: cuenta hacia atrás desde ahí.
