Las plataformas rocosas, el sistema de verdad
Todo el paseo marítimo de Sliema está bordeado de losas de caliza planas, equipadas con escaleras metálicas para entrar y salir del agua, y en algunos tramos con duchas y bares. Es el baño diario de los malteses y funciona mucho mejor de lo que parece: el agua es profunda enseguida, está limpia, y nunca hay la aglomeración de una playa de arena. Una toalla sobre la roca y listo.
Fond Ghadir y Exiles
Son los dos tramos más usados del paseo marítimo de Sliema. Exiles, del lado de Tigné, tiene una pequeña cala de cantos además de las plataformas, con escaleras y un bar. Fond Ghadir, algo más allá, es más amplio y más tranquilo. A ambos se llega a pie desde cualquier punto de Sliema y hacen perfectamente las veces de playa por una mañana.
St George's Bay, la única arena
En la propia Paceville, una playita de arena artificial rodeada de hoteles. Es práctica, sobre todo después de una noche, porque llegas medio dormido desde el apartamento. También es pequeña y muy concurrida de día: a mediodía en agosto se camina sobre las toallas. Para una hora de recuperación cumple, para un día de playa de verdad hay que subir al norte.
Qué llevar
Escarpines o sandalias que sujeten: la roca es irregular y a veces resbala al salir del agua. Una toalla gruesa, porque te tumbas sobre caliza. Y nada más: los bares están allí mismo en Sliema, y hay duchas en varios puntos del paseo.
Erizos y medusas
Los erizos están en las zonas rocosas menos frecuentadas. No son peligrosos pero una púa en el pie arruina una semana: los escarpines lo resuelven. Las medusas llegan por episodios, sobre todo a finales de verano y según los vientos, y los malteses se avisan entre ellos. Si nadie se baña donde normalmente hay gente, hay un motivo.
El mejor momento
A primera hora de la mañana, entre las siete y las nueve, cuando la luz es buena y las plataformas están vacías. Es también la única ventana en la que el agua está en calma antes de que pasen los barcos. A última hora de la tarde, entre las seis y las ocho, es la franja de los malteses al salir del trabajo, y el ambiente ya justifica el paseo.
