Dónde está, y a qué distancia
El aeropuerto internacional de Malta está en Luqa, a ocho kilómetros de La Valeta y a una docena de Sliema y St Julian's. Contad veinte o treinta minutos en coche hacia la zona de fiesta, algo más en la hora punta de la mañana. Es el único aeropuerto del archipiélago: Gozo no tiene, se llega en ferri desde Cirkewwa.
El taxi, y la trampa a la salida
Este es el punto que hay que recordar. Nada más salir de llegadas, un mostrador vende taxis blancos a precio fijo, unos veinticinco o treinta euros hasta St Julian's. Es fiable, pero también es el doble que un Bolt, que para el mismo trayecto sale por doce o dieciocho euros. Las aplicaciones de transporte funcionan muy bien en Malta y el punto de recogida está señalizado en el aparcamiento. Entre cuatro, la diferencia paga las entradas de la primera noche.
El autobús, para presupuestos ajustados
Las líneas X1, X2, X3 y X4 conectan el aeropuerto con las zonas principales de la isla. La X2 da servicio a Sliema y St Julian's. El billete cuesta unos dos euros en verano y el trayecto tarda de cuarenta y cinco minutos a una hora según el tráfico. Es la opción adecuada cuando viajas ligero y no tienes prisa. Con maleta y siendo cuatro, el Bolt es más sencillo y apenas más caro por cabeza.
Aterrizar en plena noche
Que es lo que hacen casi todos los vuelos low cost. Las líneas X1 y X2 tienen salidas nocturnas con frecuencia reducida, ajustadas a las llegadas. Las aplicaciones de transporte también funcionan de noche, con algo más de espera. El mostrador de taxis sigue abierto mientras haya vuelos aterrizando. Es decir, no hay escenario en el que te quedes tirado: esa es la ventaja de un aeropuerto que sirve a una isla entera.
El coche de alquiler, mejor saltárselo en un viaje de fiesta
Todas las empresas de alquiler están en la terminal y las tarifas son bajas, desde unos veinte euros al día. Pero se conduce por la izquierda, las carreteras son estrechas, y aparcar en Paceville o en Sliema por la noche es una pesadilla. Sobre todo, si el viaje gira en torno a las fiestas, nadie podrá conducir de vuelta. Para un fin de semana de discotecas, el coche cuesta más en ataduras de lo que aporta.
Lo que hay que saber de la vuelta
La facturación cierra cuarenta minutos antes del despegue y las colas de seguridad se alargan en julio y agosto. Contad dos horas de antelación en temporada alta, y reservad el transporte la víspera si el vuelo sale antes de las siete: a esa hora las aplicaciones tienen pocos coches disponibles y los autobuses aún no circulan por todas partes.
